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Alimentos para bebés con estreñimiento
Como madre, ver que tu bebé crece de forma saludable te da la seguridad de que lo estás haciendo bien. Sin embargo, aunque le estés dando lo mejor de ti, tal vez se pueden presentar algunos problemas que hagan que el pequeño se sienta mal.
Una de estas situaciones comunes en bebés y niños, es que sufran de estreñimiento. Es decir, una condición en la que evacúa menos de dos veces a la semana, lo que genera dolor y molestia. Y, cuando lo hace, puede ser de heces duras y dolorosas al expulsarlas.
Si tu pequeño presenta esta terrible molestia, no te desesperes, tiene solución. Solo bastará con hacer algunos ajustes en su alimentación y todo mejorará. Por eso, te queremos recomendar alimentos para bebés con estreñimiento, para que los incluyas en su dieta.
Qué frutas comer para el estreñimiento
Si tu bebé aún está recibiendo lactancia materna, ten cuidado con tu propia alimentación, ya que si consumes poco líquido o algunos alimentos prohibidos para el estreñimiento, es probable que tu hijo presente la terrible molestia de sufrir este mal.
Más bien, opta por alimentos ricos en fibra, puesto que, dependiendo de la edad del bebé, es necesario incluir en la dieta del niño alimentos con fibra para ir al baño, los cuales beneficiarán su salud. Te dejamos algunas sugerencias:
Frutas para el estreñimiento: entre ellas destacan las ciruelas, las peras, la papaya, las naranjas, la piña, el mango, la mandarina y la sandía. Pues, todas estas frutas son ricas en fibra, por lo que favorece al sistema digestivo.
Frutos rojos: entre estos frutos encontramos las fresas, los arándanos, las cerezas, las frambuesas, las grosellas, las moras, uvas y arañones. Estas ricas frutas –conocidas como frutas del bosque-- son excelentes para aliviar el estreñimiento.
Incluye estas frutas en la dieta de tu bebé, ya que, además de tener un alto valor nutritivo, son ideales para el proceso de la digestión, ya que facilitarán el tránsito intestinal, evitando así el estreñimiento.
Sin embargo, si el niño es muy pequeño y aún no come, puedes optar por preparar puré de algunas de estas frutas, por ejemplo, de peras y las papayas, las cuales son fáciles de triturar. De esta manera, tu bebé las consumirá de forma sencilla y le beneficiarán, debido a que son frutas laxantes.
Comidas para el estreñimiento
Existe una gran variedad de alimentos laxantes. Por lo tanto, si tu bebé ya ha dejado la leche materna y ha empezado a consumir comida sólida, puedes incluirlos en su menú de la semana. Algunas de estos son:
- Legumbres: encontramos variedad de granos, tales como las lentejas, los frijoles rojos y negros, guisantes y garbanzos. Por su alto contenido fibroso, ayudan a la constipación intestinal.
- Carnes blancas y magras: contienen menos grasa que las carnes rojas y son más fáciles para que tu bebé las pueda digerir. Entre ellas está el pollo, el pavo, el conejo y los pescados.
- Sopas: son una de las comidas para el estreñimiento que también favorece el tránsito intestinal, ya que por su contenido de líquido son más fáciles de digerir. Puedes preparar sopas con algunas verduras y algo de proteína, como el pollo.
- Cremas: al igual que las anteriores, estas también son ideales para tu bebé. Puedes darles a tus pequeños cremas de calabaza o apio, los cuales son muy ricos en fibra.
- Puré de calabacín: por su textura suave es esencial que tu bebé lo consuma cuando está empezando a ingerir nuevos alimentos – aparte de la leche materna-, ya que es muy fácil de digerir.
- Harinas y cereales integrales: nos referimos a la avena, los panes preparados con salvado de trigo, la pasta o arroz integral. Estas fibras aceleran el flujo de los intestinos, por lo que son ideales para prevenir el estreñimiento.
- Hortalizas: entre ellas encontramos las remolachas, el brócoli, la coliflor, el calabacín, los espárragos, el maíz, la lechuga, la espinaca y el repollo. Existe variedad de hortalizas, así que, enseña a tu hijo a consumirlas, lo que le ayudará a combatir el estreñimiento.
- Yogur: este lácteo es muy rico en probióticos, es decir, bacterias buenas que tienen un efecto positivo en la salud intestinal de tu bebé. Además, al mismo tiempo le aporta calcio.
- Aceite de oliva y linaza: estos aceites resultan ser laxantes suaves. Por lo tanto, añadirlos en la comida del bebé no solo le dará mejor sabor, sino que también le permitirá lubricar el flujo de los intestinos.
Alimentos que debes evitar si tu bebé sufre de estreñimiento
Es necesario que sepas que hay algunas frutas u otros alimentos que estriñen, por lo que debes evitarlos. Su consumo puede agravar esta molesta condición.
Ten en cuenta que algunos de estos alimentos –dependiendo de cómo se consuman- pueden servir de laxantes o estreñir.
- La manzana: ya dijimos que esta fruta puede ayudar a tu bebé en su estreñimiento, pero solo si se la das cruda o con la piel, puesto que favorecen el paso intestinal. No obstante, ten cuidado pues esta misma fruta –si se consume rallada o pelada- tiene un efecto contrario.
- El plátano estriñe: aunque esta fruta es muy buena por su alto contenido en potasio, contiene poca agua, por lo que es muy seca. Por lo tanto, es necesario que tu bebé no la consuma tan seguido, ya que por su contenido de harina puede endurecer las heces del niño.
- Las zanahorias: esta hortaliza rica en vitamina A está entre los alimentos que estriñen, por su poder astringente. Si el bebé sufre de estreñimiento, no debe consumirla ni dársela de forma regular, para no agravar su situación.
Asimismo, evita que tu bebé consuma periódicamente alimentos con alto contenido calórico, como las frituras, los dulces, las margarinas, los embutidos, las carnes grasas y el chocolate, porque contienen poco valor nutricional, lo que perjudicará la digestión del bebé, causando la terrible molestia del estreñimiento.
En conclusión, asegúrate de que tu bebé beba mucha agua, consuma frutas laxantes y tenga movilidad. En caso de que aún no camine, ejercítalo tú y hazle masajes estimulantes. Los resultados serán positivos, tendrás un bebé feliz y tú estarás tranquilo.
Trucos para ayudar a mi bebé si tiene gases
Durante los primeros meses del bebé, es muy común que sufra gases. Esto es porqué tragan aire cuando comen, al no controlar del todo la técnica de succión.
Los gases generan mucha incomodidad en el bebé y, por eso, es tan importante ayudarlos a expulsarlos.
En casos extremos, los gases pueden provocar el llanto continuo del pequeño, aunque no hay que confundirlo con los famosos cólicos. Son dos cosas distintas. Los cólicos, recordemos, son contracciones dolorosas del abdomen que sufren algunos bebes durante los 12 primeras semanas de vida.
¿Porqué tiene gases mi bebé?
No hay un único motivo que provoque los gases del bebé. De hecho, pueden ser causados por muchas cosas distintas, no solo por tragar aire en las tomas.
Por ejemplo: problemas digestivos, intolerancias o llanto excesivo.
Hay dos tipos de gases:
- Gases estomacales. Provocados por la entrada de aire excesivo, o bien durante las tomas o bien durante momentos de llanto excesivo.
- Gases intestinales. Suelen ser provocados por tener una flora intestinal que los provoca, aunque también pueden ser debidos a intolerancias. En este último caso, deberemos consultar con el pediatra para no nos dé las pautas a seguir.
Las mejores posturas para expulsar los gases
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Erguido sobre tu pecho, con su cabecita en tu hombro. Esta es la postura clásica que hemos visto todas en algún momento. Una mamá que, después de dar de mamar a su bebé, lo sostienen erguido dandole palmaditas en la espalda para que eructe. Aunque no siempre sucede, es una buena fórmula para intentar expulsar los gases después de las comidas.
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Sentado en nuestras rodillas, de espaldas a nosotros, con la palma de nuestras manos en su pecho, y sus dedos en la barbilla.
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Boca abajo sobre nuestro regazo, intentando que la cabeza quede más alta que el pecho.
Otras recomendaciones para evitar los gases
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Aliméntalo en una postura recta; cuanto más tumbado más gases puede coger.
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Hazle la bicicleta con las piernas. Es decir, tumbarlo, cogerle las piernas e ir moviéndolas con suavidad como si estuviera pedaleando una bicicleta.
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Aporta calor en la zona, tiene efecto analgésico y las molestias de los gases pueden reducirse considerablemente.
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Hazle masajes en la tripa, en movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. Sin presionar.
Intolerancia al gluten en bebés
La sensibilidad al gluten o los celíacos pueden ser diagnosticados a cualquier edad. No obstante, hay personas que la manifiestan a los pocos meses de nacer. Eso sucede, por lo general, cuando se comienza la transición entre el consumo de leche materna y la incorporación de otros alimentos que contengan los cereales en cuestión.
Identificando y gestionando la alergia al gluten en bebés
Para determinar si la salud de tu hijo se ha visto afectada por la intolerancia o alergia al gluten, un médico tiene que dar un diagnóstico certero. Como un infante no puede decir los males que siente; entonces los padres deben estar pendientes de cualquier cambio anormal que se presente.
Signos de alerta de alergia al gluten en los más pequeños
La sensibilidad al gluten en los bebés puede manifestarse de diversas formas, y su determinación puede requerir un proceso de evaluación cuidadoso. Aquí hay algunas pautas que pueden ayudar en la determinación de la sensibilidad al gluten en los bebés:.
1. Síntomas clínicos: Los bebés sensibles al gluten pueden experimentar una variedad de síntomas, que pueden incluir diarrea crónica, estreñimiento, vómitos, distensión abdominal, dolor abdominal, pérdida de peso, irritabilidad, letargo, erupciones cutáneas (como dermatitis herpetiforme) o retraso en el crecimiento. La presencia de estos síntomas puede ser una señal de alerta para investigar la sensibilidad al gluten.
2. Historial familiar: La sensibilidad al gluten puede tener un componente genético, por lo que es importante investigar si hay antecedentes familiares de enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten.
3. Pruebas médicas: Las pruebas médicas pueden ser útiles para determinar la sensibilidad al gluten en bebés. Esto puede incluir pruebas de sangre para anticuerpos específicos, como los anticuerpos anti-transglutaminasa (anti-tTG) y los anticuerpos anti-endomisio (EMA), así como pruebas genéticas para detectar los marcadores genéticos asociados con la enfermedad celíaca. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los resultados de las pruebas pueden no ser concluyentes en bebés menores de 2 años, ya que su sistema inmunológico aún está en desarrollo y puede no producir suficientes anticuerpos.
4. Evaluación dietética: Si se sospecha sensibilidad al gluten, se puede considerar una prueba de eliminación de gluten de la dieta del bebé bajo la supervisión de un médico o un dietista especializado en nutrición infantil. Si los síntomas mejoran durante el período de eliminación y empeoran nuevamente cuando se reintroduce el gluten, esto podría indicar sensibilidad al gluten..
Es importante destacar que la sensibilidad al gluten es un área de investigación en evolución y que el diagnóstico preciso requiere la evaluación de un profesional de la salud calificado. Si hay preocupaciones sobre la sensibilidad al gluten en un bebé, se recomienda buscar orientación y atención médica adecuada.
Adaptando la alimentación infantil: Consejos y alternativas sin gluten
Estos son algunas de las ideas que pueden consumir los bebés en el inicio de la alimentación complementaria sin gluten, para continuar creciendo de forma saludable:.
1. Leche materna o fórmula infantil: La leche materna es la mejor opción para la alimentación de los bebés, ya que proporciona todos los nutrientes que necesitan para crecer saludables. Si la leche materna no está disponible, las fórmulas infantiles sin gluten están disponibles en el mercado como alternativa.
2. Frutas, verduras, legumbres, frutos secos y semillas: Estos alimentos son los grupos más importantes a incluir en la dieta de los más pequeños, por lo que, adaptando la textura que más os guste en casa, siempre son una opción esencial en su día a día.
3. Cereales sin gluten: Los bebés pueden consumir cereales sin gluten como arroz, maíz, quinoa, mijo o sorgo. Estos cereales son seguros y nutritivos para la alimentación de los bebés y pueden prepararse como purés o papillas con agua o leche materna.
4. Huevos, carne, pescado: Los huevos son una excelente fuente de proteínas de alta calidad y otros nutrientes importantes como la vitamina D y el hierro. Las carnes magras y el pescado son ricos en proteínas, hierro y ácidos grasos omega-3. Puedes ofrecer pequeñas porciones de carne magra cocida o pescado suave y sin espinas a partir de los 6 meses de edad, en trozos pequeños y bien cocidos.
5. Yogur y leche de coco o bebidas vegetales: Asegúrate de elegir variedades sin azúcar añadido.
Recuerda que es importante consultar con un pediatra o un nutricionista infantil antes de introducir nuevos alimentos en la dieta de tu bebé, especialmente si hay antecedentes familiares de alergias alimentarias o sensibilidad al gluten. Además, observa cualquier señal de reacción adversa después de la introducción de nuevos alimentos y sigue las recomendaciones específicas para la edad y etapa de desarrollo de tu bebé.
Ideas de recetas sin gluten
Aquí tienes algunas ideas de cenas sin gluten para bebés de 6 a 24 meses:
1. Puré de verduras: Prepara un puré suave de verduras cocidas como calabaza, zanahoria, batata y brócoli. Puedes mezclar las verduras con un poco de aceite de oliva virgen extra. Te recomendamos nuestro tarrito de calabaza y calabacín o de verduras con quinoa.
2. Puré de legumbres: Haz un puré de garbanzos, lentejas o judías cocidas. Las legumbres son una excelente fuente de proteínas y fibra, y puedes agregar un poco de especias suaves como el comino o el cilantro para dar sabor. Te recomendamos nuestro tarrito de guisito de alubias, ¡espectacular!
3. Pollo o pescado al vapor: Cocina al vapor trozos pequeños de pollo o pescado suave como el lenguado o el bacalao. Y para quien corta el bacalao… ¡Tarrito de bacalao!
4. Tortilla de verduras: Prepara una tortilla suave con huevos batidos y verduras picadas como champiñones o pimientos. Cocina la tortilla a fuego lento hasta que esté bien cocida y córtala en trozos pequeños para que sea fácil de comer.
5. Quinoa con vegetales: Cocina quinoa en caldo de verduras y mézclala con vegetales cocidos como guisantes, zanahorias y maíz. La quinoa es una excelente fuente de proteínas y carbohidratos complejos.
Recuerda siempre supervisar al bebé mientras come y asegurarte de que los alimentos estén bien cocidos y cortados en trozos adecuados a su desarrollo y al método que estéis siguiendo en casa (triturados, BLW, mixto…). Además, consulta con un pediatra o un especialista en nutrición infantil si tienes alguna pregunta o inquietud sobre la dieta de tu bebé.
Bibliografía
Cómo recuperar la lactancia materna
La lactancia materna es el mejor regalo que puede dar una madre a su bebé, ya que mediante esta acción crece el afecto entre madre e hijo, es decir, el apego más cercano que puedes tener con tu hijo después de nacer.
Aparte de la importante relación que pueda llegar a existir entre una madre y su pequeño, la leche materna otorga al lactante beneficios duraderos para su salud, e incluso tu salud también puede beneficiarse en gran manera.
Sin embargo, aunque lo que más deseas es amamantar a tu hijo, existen ocasiones en las que es necesario interrumpir la lactancia. Tal vez te enfermaste, tienes que viajar, o por alguna razón se te dificulta darle el pecho.
Cuando se tiene que suspender la lactancia, puede que te preguntes: “¿será posible seguir lactando, aunque haya interrumpido?”. En este artículo te daremos algunas sugerencias que te ayudarán a recuperar la lactancia materna, ya sea que haya pasado poco o largo tiempo.
Posibles motivos que interrumpen la lactancia
Es verdad que la lactancia puede durar lo que desee la madre. Sin embargo, existen circunstancias que te pueden impedir por un tiempo determinado no poder lactar a tu bebé. Saber cuáles podrían ser te va a ayudar a sobrellevar la situación.
- Cuando empiezas a trabajar: tus días libres pre y postnatal se han vencido, pero tu bebé aún necesita la leche materna. Esto puede ocasionar que interrumpas por varias horas la lactancia, lo que a su vez disminuirá su producción.
- Enfermedades que requieren hospitalización: puede deberse a intervenciones quirúrgicas en las que la madre amerite el uso de anestesia. Por lo tanto, será necesario por un período suspender la leche materna.
- Cuando la madre recibe radiología: en estos casos se recomienda suspender la lactancia mientras dure el estudio radiológico, por lo que se tendrá que extraer la leche y desecharla.
- Pastillas para cortar la leche materna: es un fármaco que baja la prolactina en la sangre y por ende la producción de leche. Pero cuando ya sube la leche en la madre, tiene poco efecto.
- Contraindicación de medicamentos: existen medicinas que pueden perjudicar la salud de tu bebé, por lo que será necesario interrumpir la leche materna mientras dure el tratamiento.
- Fuertes situaciones de estrés: en momentos difíciles en los que se pasa un gran susto o disgusto, tu cuerpo genera adrenalina y cortisol, las cuales intervienen en la producción de leche.
- Disminución leche materna causas: algo que te puede disminuir la leche es el poco consumo de líquido y la falta de una alimentación adecuada.
- Viajes: puede que se te presente un viaje repentino donde no te es posible llevar a tu bebé contigo y te ves en la necesidad de suspender por el momento la lactancia.
¿Cómo recuperar la lactancia materna?
Si se te han presentado inconvenientes y ha sido necesario interrumpir la lactancia, puede que te surja el dilema y te preguntes: “¿cómo dejar de dar el pecho?, mi bebé aún lo necesita”. ¿Existirá alguna solución para esto?
Tal vez te desanimes y digas: “ya no me sube la leche”. Pero tranquila, aún tienes la oportunidad de retomar la lactancia. Las siguientes recomendaciones han resultado muy eficaces para muchas madres, seguramente a ti también te van a ayudar.
Toma en cuenta el tiempo
Recuperar la lactancia materna puede depender del tiempo transcurrido en que se presentó la interrupción. Si es poco el tiempo será más fácil, si es más largo, te tomará algo más. Pero sí lo lograrás.
Edad del bebé
Mientras más pequeño esté tu bebé, será más sencillo recuperar la lactancia.
Activa la producción
Debes seguir estimulando tus pechos por medio de masajes. Así que, si tienes que trabajar fuera de casa, puedes optar por un sacaleche para mantener la producción de leche.
Estimula con tu bebé
Tu bebé es el mejor aliado y cómplice para recuperar la producción de leche, mientras más succione, mayor será la producción de leche.
Deshazte de los chupetes
Estos pezones de goma pueden impedir que el bebé se interese por el pecho.
Estabilidad emocional
Trata de estar relajada cuando desees retomar la lactancia materna, ya que los momentos de tensión se los transmites a tu bebé y no te estimulará la producción de leche nuevamente.
Hidrátate lo suficiente
Recuerda que, mientras mayor hidratada te encuentres, más fácil será la producción de leche materna. Por lo tanto, procura beber suficiente agua, al menos dos litros diarios.
Actitud positiva
Mantén la motivación correcta, no te desesperes y confía en que si lograrás recuperar la lactancia materna.
Buena compañía
Rodéate de personas que te den el ánimo que necesites y respeten tu decisión de continuar amamantando a tu bebé.
Busca consejos
Puede que conozcas a alguien que haya logrado este objetivo, si es así, pídele ayuda o recomendaciones. O pregúntale al pediatra de tu bebé o a un
Evita el consumo del cigarrillo y el alcohol
El exceso de alcohol y tabaco puede impedir la producción de leche. Además, también tiene efectos nocivos tanto en ti como en la salud de tu bebé.
Precaución con los medicamentos
Algunas medicinas afectan el suministro de leche. Sin embargo, el médico te dará las recomendaciones necesarias.
No te exijas tanto
Recuperar la lactancia puede ser un poco difícil, así que, si no logras al 100% tu objetivo, no te desesperes, seguirás siendo una buena madre, y tu bebé lo percibirá.
Recuerda, la lactancia materna es el mejor alimento que recibirá tu bebé. Pero si la preproducción de leche no es lo suficiente todavía para nutrirlo como es debido, entonces debes asegurarte de alimentarlo correctamente.