Los cereales “para niños” deberían de ser cereales sin azúcares añadidos y elaborados con ingredientes de calidad.
Cereales hechos con harina de legumbre, entre otros ingredientes, para un buen aporte de proteína vegetal y, por supuesto, sin azúcares añadidos. Todo el dulce que tienen viene dado por ingredientes como la fibra de achicoria, que además aporta cantidades interesantes de fibra alimentaria.